Proveedores de electricidad en España 2026: tarifas, precios y comparativa

En 2025, los hogares en España pueden elegir entre numerosos proveedores de electricidad y distintos tipos de tarifas. Los precios y las condiciones pueden variar según la comunidad autónoma, la comercializadora y el perfil de consumo. Este resumen muestra qué factores influyen en el precio de la electricidad, qué modelos de tarifa existen y cómo comparar ofertas en el mercado eléctrico español

Proveedores de electricidad en España 2026: tarifas, precios y comparativa

Elegir compañía eléctrica en España no es solo “mirar el precio del kWh”. En 2026, las facturas combinan conceptos regulados (peajes, cargos e impuestos) con condiciones comerciales (precio fijo, indexado, permanencia o servicios añadidos). Por eso, una comparativa útil exige entender cómo se forma el coste final y qué aspectos dependen realmente del proveedor.

Mercado eléctrico en España en 2026: panorama

Cuando se habla de proveedores de electricidad en España 2026, conviene distinguir dos grandes ámbitos: el mercado regulado y el mercado libre. En el regulado, el precio de la energía suele estar vinculado a un mecanismo oficial (como el PVPC), y solo lo ofrecen las comercializadoras de referencia. En el mercado libre, múltiples comercializadoras diseñan planes con precios y condiciones propias. En ambos casos, la electricidad llega por la misma red de distribución, por lo que cambiar de comercializadora no implica cambios técnicos en la instalación.

Cómo se forman las tarifas eléctricas en España

Para entender cómo funcionan las tarifas eléctricas en España, es útil separar la factura en bloques. Por un lado está el término de potencia (un coste asociado a los kW contratados) y, por otro, el término de energía (kWh consumidos). A esto se suman componentes regulados como peajes y cargos del sistema, además de impuestos y otros conceptos (por ejemplo, alquiler de contador si procede). En tarifas con discriminación horaria, el precio del kWh se organiza por periodos, de modo que el coste cambia según la hora y el día, lo que puede beneficiar a hogares con consumo desplazable.

Precio fijo vs. variable: diferencias prácticas

En la práctica, las tarifas de precio fijo y variable se diferencian en cómo gestionan la incertidumbre. Un precio fijo mantiene estable el coste del kWh (según contrato) durante un periodo, lo que aporta previsibilidad, aunque puede incluir condiciones como revisiones al vencimiento o requisitos de consumo. En una tarifa variable o indexada, el kWh suele seguir el mercado mayorista (más ajustes y conceptos), lo que puede abaratarse en momentos de precios bajos pero también encarecerse en picos. La clave es comparar no solo el “kWh”, sino también potencia, periodos horarios, duración del precio y penalizaciones.

Precios por regiones y papel de las comercializadoras

Las diferencias regionales de precios y el papel de las comercializadoras se entienden mejor al recordar que la parte regulada depende del marco nacional, mientras que la experiencia del cliente la define la comercializadora: facturación, atención, herramientas de seguimiento y condiciones del contrato. Puede haber matices por zona por cuestiones técnicas (distribuidora asignada por área, lectura de contador, incidencias), pero el cambio de comercializadora no cambia la distribuidora. Además, algunas ofertas varían por perfil de consumo (por ejemplo, peso del término de potencia frente al de energía), más que por ubicación.

Comparativa de tarifas y tipos de contrato

En la comparativa de tarifas eléctricas y tipos de contrato, el análisis realista empieza por el uso: kW contratados, consumo mensual y si se concentra en horas valle o punta. A nivel de precios, lo que más se mueve suele ser el término de energía (€/kWh), mientras que el término de potencia (€/kW y día) influye mucho si se tiene potencia alta o consumos bajos. Como orientación general (no como regla), en el mercado libre se ven con frecuencia precios del kWh en rangos amplios que pueden situarse aproximadamente entre 0,12 y 0,30 €/kWh, dependiendo de periodos, condiciones y de cómo se estructure el plan; y el término de potencia puede variar de forma relevante según el contrato y los componentes regulados aplicables. La comparación debe hacerse con el precio final estimado para un perfil de consumo concreto, no solo con un número destacado en publicidad.


Product/Service Provider Cost Estimation
Tarifa regulada (PVPC) Energía XXI (Comercializadora de Referencia) Precio del kWh variable según mecanismo regulado; factura depende de horas y consumo + términos regulados
Tarifa regulada (PVPC) Curenergía (Comercializadora de Referencia) Precio del kWh variable según mecanismo regulado; potencia y otros conceptos regulados aplican
Tarifa regulada (PVPC) Baser COR (Comercializadora de Referencia) Precio del kWh variable; coste total condicionado por periodos y consumo
Tarifa fija 24h (mercado libre) Iberdrola kWh fijo según contrato (rango orientativo amplio, p. ej. 0,12–0,30 €/kWh) + potencia y conceptos regulados
Tarifa fija 24h (mercado libre) Endesa kWh fijo según contrato (rango orientativo amplio) + potencia, impuestos y otros conceptos
Tarifa fija/por periodos (mercado libre) Naturgy kWh fijo 24h o por periodos según plan; coste final depende de hábitos horarios
Tarifa fija 24h (mercado libre) TotalEnergies kWh fijo según condiciones; posible variación al renovar y según servicios asociados
Tarifa indexada (mercado libre) Octopus Energy (España) kWh vinculado a mercado + cuota/ajustes según plan; sensible a volatilidad

Los precios, tarifas o estimaciones de coste mencionados en este artículo se basan en la información más reciente disponible, pero pueden cambiar con el tiempo. Se recomienda realizar una investigación independiente antes de tomar decisiones financieras.

Antes de decidir, revisa también elementos no puramente económicos: duración del contrato, permanencia, penalización por cancelación, si hay servicios adicionales con coste (mantenimiento) y cómo se calcula el precio (especialmente en indexadas). Una comparación transparente suele exigir simular la factura con el consumo real (o histórico) y comprobar el precio del término de potencia, ya que puede “comerse” el ahorro si el kWh es barato pero la potencia es elevada.