Este nuevo implante no requiere tornillos – Más información
Este nuevo tipo de implante dental ha sido desarrollado para colocarse sin el uso de tornillos tradicionales. Está diseñado para diferentes aplicaciones odontológicas y puede facilitar el tratamiento tanto para los profesionales dentales como para los pacientes.La implantología moderna en España continúa evolucionando, incorporando soluciones innovadoras que buscan optimizar los procedimientos y mejorar la experiencia del paciente. Los implantes sin tornillos representan un avance tecnológico que se basa en sistemas de fijación alternativos, sin necesidad de atornillarse al hueso maxilar de la forma convencional.
La expresión “implante sin tornillos” se usa cada vez más, pero conviene matizar qué significa en la práctica. En la mayoría de tratamientos, el implante sigue siendo una pieza de titanio o zirconio que se integra en el hueso, y lo que cambia es el modo de fijar la parte visible (corona, puente o prótesis). Entender esta diferencia ayuda a valorar expectativas, riesgos y costes con criterios realistas.
¿Qué son los implantes dentales sin tornillos?
Cuando se habla de implantes “sin tornillos”, normalmente se alude a dos enfoques. El primero es la ausencia del tornillo protésico: la corona o el pilar se retienen por un ajuste cónico (tipo cono Morse) o por un sistema de “encaje” por fricción (locking taper), en lugar de ir atornillados. El segundo enfoque son restauraciones cementadas, donde la corona se fija con un cemento dental sobre un pilar, evitando el acceso del tornillo en la superficie masticatoria.
En ambos casos, el objetivo suele ser eliminar o reducir elementos visibles (como el orificio de acceso al tornillo) y simplificar el acabado estético. Aun así, pueden existir componentes de manipulación o instrumentación durante la colocación; por eso, “sin tornillos” describe sobre todo la conexión protésica, no siempre todo el tratamiento.
Ventajas de la nueva tecnología en implantología
Las conexiones cónicas y los sistemas por fricción se asocian, en términos generales, con una unión estable entre implante y pilar, y con una estética más limpia cuando se evita el acceso del tornillo. En determinadas bocas, esto puede facilitar un diseño de la corona sin perforación o sin necesidad de tapar el orificio con materiales restauradores. También puede resultar útil cuando la orientación del implante haría que el acceso del tornillo quedase en una zona poco estética.
Dicho esto, las ventajas dependen mucho del plan de tratamiento: higiene, encía, fuerza de mordida, hábitos como el bruxismo y calidad ósea influyen en la elección. Además, eliminar el tornillo protésico no significa eliminar el mantenimiento: sigue siendo clave controlar la salud periimplantaria y revisar el ajuste de la prótesis a lo largo del tiempo.
Implantes modernos y su facilidad de uso
La “facilidad de uso” puede referirse a varias cosas: menos pasos en la consulta, menos incidencias protésicas o un mantenimiento más directo. Algunos sistemas sin tornillo protésico buscan reducir complicaciones típicas como el aflojamiento del tornillo o la necesidad de reatornillar en revisiones. Sin embargo, esa ventaja no es automática: una prótesis cementada, por ejemplo, exige un control cuidadoso del cemento para no dejar excedentes, y una conexión por fricción requiere precisión en el ajuste y en la técnica.
En la experiencia clínica, lo determinante es que la solución sea planificable y reparable: cómo se retira una corona si hay que reparar cerámica, cómo se gestiona una inflamación de encía o cómo se accede a una limpieza profesional. Por eso, la “comodidad” no solo depende del tipo de conexión, sino del diseño protésico y de la calidad del seguimiento.
¿Para qué pacientes puede ser una opción adecuada?
Puede considerarse en pacientes que priorizan estética (por ejemplo, en dientes anteriores) o en casos donde se busca evitar un orificio de acceso en zonas visibles. También se valora cuando la angulación del implante compromete el acceso del tornillo y una solución alternativa puede dar un resultado más armónico. En rehabilitaciones más amplias, algunas clínicas combinan enfoques: atornillado donde conviene la retratabilidad y cementado o fricción donde conviene la estética.
No obstante, hay situaciones donde se prefiere una solución atornillada clásica: pacientes con alto riesgo de complicaciones protésicas, bruxismo marcado, necesidad previsible de desmontaje o perfiles de higiene complejos. La decisión debe basarse en diagnóstico (escáner, encía, mordida), no solo en la etiqueta “sin tornillos”.
Coste y disponibilidad de esta tecnología en España
En España, la disponibilidad de soluciones “sin tornillos” depende de la clínica, del laboratorio protésico y del sistema de implantes que se utilice. En la práctica, el coste total suele venir más determinado por la complejidad del caso (regeneración ósea, número de implantes, tipo de prótesis y materiales) que por el hecho de que la corona vaya atornillada o retenida por fricción. Aun así, algunos sistemas específicos y ciertos flujos digitales (escaneado, diseño y fresado) pueden influir en el presupuesto.
| Product/Service | Provider | Cost Estimation |
|---|---|---|
| Implante con conexión tipo locking taper (sin tornillo protésico) | Bicon | Aproximadamente 1.500–2.500 € por implante con corona, según clínica y complejidad |
| Implantes con conexión cónica (cono Morse) y restauración sin orificio visible | Nobel Biocare | Aproximadamente 1.200–2.500 € por implante con corona, según materiales y procedimientos adicionales |
| Implantes con conexión cónica y opciones de prótesis cementadas/atornilladas | Straumann | Aproximadamente 1.200–2.800 € por implante con corona, variable por planificación y biomateriales |
| Implantes con soluciones protésicas avanzadas (cementadas o atornilladas) | Dentsply Sirona (Astra Tech Implant System) | Aproximadamente 1.100–2.500 € por implante con corona, según el caso |
| Rehabilitación completa fija sobre implantes (arcada completa) | Varias marcas y clínicas | Aproximadamente 8.000–25.000 € por arcada, según número de implantes, tipo de prótesis y cirugía |
Los precios, tarifas o estimaciones de coste mencionados en este artículo se basan en la información más reciente disponible, pero pueden cambiar con el tiempo. Se recomienda realizar una investigación independiente antes de tomar decisiones financieras.
Como orientación general, muchas clínicas presupuestan por fases: estudio diagnóstico (incluida radiografía/CBCT si procede), cirugía del implante, aditamentos y prótesis. La “disponibilidad” real también se nota en el servicio postratamiento: revisiones, higiene periimplantaria y garantías, que conviene confirmar por escrito. En tratamientos complejos, pedir que el presupuesto especifique materiales, marca del sistema, y qué incluye cada fase ayuda a comparar con criterios homogéneos.
El interés por implantes y prótesis “sin tornillos” refleja una evolución en conexiones, materiales y planificación digital, pero el concepto puede significar cosas distintas según el sistema y la técnica. Para valorar si encaja, es clave diferenciar entre implante y prótesis, y priorizar diagnóstico, mantenimiento y retratabilidad. En España, existen opciones con enfoques variados y costes que dependen sobre todo de la complejidad clínica y del tipo de rehabilitación, más que de una sola característica del sistema.